'En 2024 se redujo a 15,4% la pobreza energética en Colombia': Promigás
'En 2024 se redujo a 15,4% la pobreza energética en Colombia': Promigás
Promigás y su Fundación presentaron la III edición del Índice Multidimensional de Pobreza Energética (IMPE), un informe que entrega una radiografía sobre cómo se encuentra la situación de miles de colombianos en la actualidad.
Según el documento, durante el 2024 esta cifra bajó a 15,4%, reflejando que más de 300.000 colombianos superaron esta situación. En 2023, la pobreza energética en Colombia alcanzaba el 16,1% y equivalía a 8,4 millones de personas.
Pese a este avance, aún hay cerca de 8,1 millones de personas en condición de pobreza energética.
“\El IMPE es más que una métrica: es una hoja de ruta para transformar vidas y cerrar brechas históricas; es una carta de navegación para los gobernantes, que les permite identificar rutas posibles para reducir la pobreza energética, balanceando eficiencia y equidad. Alcanzar un dígito en 2030 es posible a través de la implementación de diferentes medidas que reducirían\ las brechas \regionales y rurales a un ritmo acelerado\”, afirmó Juan Manuel Rojas, presidente de Promigás.
Se destaca que esta radiografía es una herramienta desarrollada con la firma Inclusión SAS, para medir la pobreza energética, la cual es entendida como una condición en la que confluye una acumulación de privaciones que limitan la posibilidad de las personas de realizar actividades esenciales mediadas por el uso de la energía.
¿Cómo estuvo el comportamiento por ciudades?
Al hacer zoom en los datos entregados por Promigás se encuentra que en zonas como Bogotá la pobreza energética fue del 1,4%, en Quindío llegó al 2,9%, en Valle del Cauca se situó en 3,5% y en Risaralda se ubicó en 4,6% y, por lo tanto, en estos lugares se presentaron bajos niveles de privación energética.
En contraste, en otros territorios las cifras siguen siendo críticas como en Córdoba donde el indicador se ubicó en 45%, en Chocó estuvo en 52,8%, en La Guajira el indicador llegó al 63,1% y en Vaupés terminó el 2024 con una pobreza energética del 86,5%, lo que evidencia la urgencia de intervenciones territoriales diferenciadas.
¿Cuál es la meta que se plantea?
De acuerdo con la información entregada por la compañía, en la hoja de ruta presentada con esta edición del IMPE, se plantean cuatro acciones clave para acelerar la meta de un dígito de pobreza energética a 2030, reduciendo en cerca del 40% el número de pobres energéticos en el país, lo que equivaldría a 2,9 millones de personas.
Con lo anterior, lo primero que plantea la compañía es que se recupere y se amplíe la calidad de la energía eléctrica en aquellas zonas en las que ha desmejorado.
Otro punto está relacionado con avanzar en la implementación del Plan Nacional de Sustitución de Leña.
También se propone ampliar la dotación de electrodomésticos básicos y dispositivos para aprender y comunicarse con el fin de aprovechar la energía dentro del hogar.
Y la propuesta final está relacionada con garantizar el acceso a la energía eléctrica en todos colegios del país.
“\Si alcanzamos la meta de reducir la pobreza energética a un solo dígito para 2030, aún habrá cerca de 5,1 millones de personas viviendo en esta situación en Colombia. Por eso, es urgente implementar desde ahora políticas claras y de largo plazo, ya que el desarrollo no admite atajos\”, aseveró Rojas.
En paralelo, se espera una disminución en el porcentaje promedio de carencias que enfrentan los hogares pobres energéticos— de 46,7% a 43,2%, lo que supone no solo menos personas en pobreza energética, sino también una menor intensidad de las privaciones para quienes permanecen en esa condición.
Estas metas representan un punto de inflexión. Para lograrlo, el país deberá acelerar su ritmo actual de reducción —que hoy es de 0,75 puntos porcentuales por año— y llevarlo al menos a 1,0 durante los próximos seis años, reduciendo el total de pobres en promedio cerca de 490.000 personas por año.
Según Promigás, las mayores brechas de los pobres energéticos se concentran en cuatro frentes:
1. Calidad del suministro eléctrico, donde el 57,9% de los pobres energéticos viven en municipios con interrupciones frecuentes o prolongadas del servicio.
2. Energético adecuado para cocinar, donde aún 56,6% de los hogares pobres energéticos utilizan leña, carbón o desechos como principal fuente, frente a una incidencia casi nula entre los no pobres.
3. Acceso a electrodomésticos para una vivienda funcional, donde el 80,9% de personas pobres energéticas están privadas en la tenencia de lavadora en la vivienda, el 47,7% en nevera y el 38,7% en estufa. Estas privaciones entre los no pobres son menores al 20%.
4. Acceso a dispositivos para aprender y comunicarse, donde la mayoría de los pobres energéticos no acceden a computador o tablet (98,8%) ni internet (77,3%), lo que limita las oportunidades de educación, trabajo y comunicación.
“\Alcanzar una pobreza energética de un solo dígito en 2030 es posible, pero las rutas para lograrlo pueden ser muy distintas. Una opción es concentrar los esfuerzos en las grandes ciudades y zonas urbanas, donde las condiciones institucionales, la infraestructura energética y la densidad poblacional facilitan alcanzar la meta en menor tiempo. Sin embargo, el verdadero desafío está en avanzar hacia el 2030 reduciendo las brechas territoriales, logrando que el progreso no se concentre en unos pocos puertos, sino que llegue a todos los territorios, incluyendo aquellos que hoy navegan con mayor dificultad\”, se resalta en el informe.
Bajo el escenario de reducción proyectado, todas las zonas del país mejorarían su desempeño. Por ejemplo, en las áreas predominantemente urbanas el porcentaje de personas en pobreza energética bajaría de 3,5% en 2024 a 1,5% en 2030, en las ciudades intermedias pasaría de 20,5% a 13,3%, en los municipios rurales cercanos se reduciría de 30,0% a 18,7 y en los municipios rurales remotos la incidencia pasaría de 44,3% a 27,1%.
Con estos resultados se reduciría en un 40% la brecha urbano-rural remoto, medida como la diferencia en la incidencia de la pobreza entre estas zonas: la distancia entre el centro y la periferia se reduciría en casi 15 puntos porcentuales.
https://nicaragua-hub.syndichain.com/articles/76425b82-0f73-48cd-b2af-3e82596d1313
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